Abelardo de la Espriella designa nueva cúpula militar y refuerza la lucha contra el crimen en Colombia

Gobierno

COLOMBIA, 20 de agosto de 2026. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, presentó el jueves 20 de agosto la nueva cúpula de las Fuerzas Armadas del país, en un acto celebrado en Barranquilla que marca el inicio de una estrategia reforzada para combatir el crimen organizado y el narcoterrorismo. El mandatario, que asumió el 7 de agosto, destacó que esta renovación militar es una de las primeras acciones concretas para cumplir con la política de seguridad que impulsó durante su campaña electoral.

De la Espriella expresó que su Gobierno buscará “ganarle de manera decidida y contundente la guerra al crimen y al narcoterrorismo”. Ratificó su compromiso con una política de mano dura, advirtiendo que las organizaciones armadas ilegales tendrán una última oportunidad para acogerse a la ley o enfrentarán medidas contundentes, incluyendo la posibilidad de ser dados de baja.

El presidente designó como comandante general de las Fuerzas Armadas al mayor general Erick Rodríguez Aparicio, quien previamente había sido apartado en junio bajo la administración anterior, en medio de controversias relacionadas con presiones de grupos armados ilegales durante las elecciones presidenciales. Además, el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez asumirá la jefatura del Ejército, el vicealmirante Javier Jaimes Pinilla será el comandante de la Armada Nacional, y el mayor general Juan Jaime Martínez Ossa dirigirá la Fuerza Aeroespacial Colombiana.

Estrategia de seguridad y cambio de rumbo

Esta reorganización militar forma parte del cambio de estrategia en materia de seguridad que propone el Gobierno de De la Espriella, diferente a la política implementada durante el mandato de Gustavo Petro entre 2022 y 2026. El nuevo enfoque abandona las múltiples mesas de negociación con grupos armados ilegales, las cuales, según el presidente, no lograron desarmarlos ni garantizar la paz esperada.

El país continúa enfrentando la presencia de diversos grupos armados, incluidos disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que controlan zonas del territorio y están involucrados en actividades ilícitas como el narcotráfico y la minería ilegal. La administración actual apuesta por una acción militar más directa para recuperar el control de estas áreas.

Apoyo internacional y cooperación con Estados Unidos

El plan de seguridad de De la Espriella también cuenta con el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien apoyó al mandatario colombiano durante su campaña. Washington anunció su intención de colaborar con el Congreso para destinar unos mil millones de dólares en asistencia a Colombia, con el fin de fortalecer la lucha contra el narcoterrorismo transnacional y fomentar la cooperación económica bilateral.

Este apoyo subraya la importancia estratégica de Colombia en la región para Estados Unidos, y refleja una alianza renovada para enfrentar conjuntamente los desafíos vinculados al crimen organizado en América Latina.

El anuncio de la nueva cúpula militar y las declaraciones del presidente de la Espriella marcan un cambio claro en la orientación de la política de defensa y seguridad nacional, apostando por la recuperación del orden público mediante la fuerza de las armas y la aplicación estricta de la ley.

La información fue recopilada y confirmada a partir de la fuente original de La Voz del Interior y The Associated Press.

Redacción ColombiaPrensa

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