COLOMBIA, 14 de septiembre de 2026. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que a partir de ahora la Policía podrá ingresar a las universidades públicas del país cuando se presenten hechos de violencia, vandalismo o terrorismo. La medida busca establecer límites claros a la autonomía universitaria, especialmente en situaciones que pongan en riesgo el orden público y la seguridad de estudiantes, autoridades y miembros de la fuerza pública.
El mandatario señaló que los campus universitarios no están exentos del cumplimiento de la Constitución ni de la ley, y que en casos de amenazas a la seguridad será necesario la intervención oportuna de las autoridades. Para esto, se implementará un protocolo nacional que distinguirá las manifestaciones pacíficas de aquellas que involucren violencia, flagrancia o alteraciones graves del orden público.
Protección a la protesta pacífica y criterios para la actuación policial
De la Espriella enfatizó que su Gobierno garantizará el derecho a la movilización y protesta pacífica dentro del marco legal. Sin embargo, manifestó que no se permitirá la realización de actos catalogados como terrorismo urbano, vandalismo o ataques contra la infraestructura universitaria y las personas, incluyendo a los agentes de seguridad. Bajo esta premisa, la Policía será considerada la primera autoridad operativa para actuar en escenarios donde desde las instalaciones universitarias se planifiquen o ejecuten acciones violentas.
El presidente expresó que no se tolerará bajo ninguna circunstancia que las universidades públicas sean utilizadas como refugio para actos violentos o que se conviertan en santuarios de la violencia.
Medidas adicionales para preservar la seguridad en los campus
El decreto también establece que se perseguirá judicialmente a quienes usen las universidades para organizar ataques, almacenar materiales para acciones violentas o agredir a civiles y miembros de la fuerza pública. La iniciativa busca proteger a los estudiantes que desean desarrollar sus actividades académicas, debatir e involucrarse en manifestaciones sin recurrir a la violencia.
El presidente concluyó defendiendo que las universidades deben ser espacios dedicados al conocimiento, la discusión de ideas y el debate, y no escenarios para resguardar actos vandálicos o terroristas.
Esta decisión genera un cambio significativo en la dinámica del orden público relacionado con las instituciones educativas, al delimitar la autonomía universitaria en aquellos casos en que el orden y la seguridad se vean amenazados.
La información fue divulgada inicialmente por el portal QuePolitica.com.
Redacción ColombiaPrensa
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