Vehículos eléctricos: los mercados comienzan a encontrar el camino hacia la rentabilidad de los seguros

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COLOMBIA (Junio 19 de 2026)        La expansión de los vehículos eléctricos está transformando la industria automotriz global y planteando nuevos desafíos para el sector asegurador. Sin embargo, un nuevo análisis del Swiss Re Institute revela que los mercados más avanzados están comenzando a encontrar fórmulas para mejorar la rentabilidad de este segmento gracias a una mayor disponibilidad de datos, modelos de tarificación más sofisticados y mejoras en los ecosistemas de reparación.

Según el reporte Electric Vehicle Insurability: Markets Maturing, la Agencia Internacional de Energía (IEA) prevé que los vehículos eléctricos representarán la mayoría de las ventas de automóviles nuevos en Europa y China hacia 2030. A medida que crece su adopción, las aseguradoras acumulan experiencia y desarrollan herramientas más precisas para comprender y gestionar los riesgos asociados a esta tecnología.

Uno de los principales retos sigue siendo el costo de reparación, ya que los vehículos eléctricos continúan siendo más costosos de reparar que los vehículos con motor de combustión interna debido a factores como las baterías, los sistemas de alto voltaje y los sensores avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). En Estados Unidos, la severidad promedio de los daños reparables fue cerca de 25% superior para los vehículos eléctricos en 2025. En Francia, los costos de reparación fueron aproximadamente 23% más altos, mientras que en Reino Unido las reparaciones continúan siendo alrededor de 25% más costosas y toman un 14% más de tiempo.

No obstante, la evidencia indica que los vehículos eléctricos no necesariamente presentan una mayor frecuencia de accidentes. Estudios realizados en Alemania y Noruega muestran niveles de siniestralidad similares o incluso inferiores a los de los vehículos de combustión interna cuando se consideran variables como el uso del vehículo y el perfil del conductor. En Noruega, por ejemplo, la frecuencia de accidentes por kilómetro recorrido fue 17% menor en los vehículos eléctricos.

Los casos de Noruega y China muestran cómo el mercado está evolucionando. En Noruega, donde los vehículos eléctricos representaron el 96% de las ventas de automóviles nuevos en 2025, las aseguradoras lograron contener el aumento de los índices de pérdidas mediante una mejor segmentación de riesgos y modelos de tarificación más precisos. En China, el índice combinado del segmento de vehículos de nueva energía (NEV) mejoró de 109% en 2023 a 105,7% en 2025, mientras que las primas crecieron 35% en un solo año, alcanzando los 190.000 millones de yuanes.

El reporte también destaca que el riesgo de los vehículos eléctricos no es uniforme. En China, la pérdida esperada promedio de un vehículo de nueva energía es aproximadamente 2,2 veces superior a la de un vehículo de combustión interna, aunque existen diferencias significativas entre modelos. De hecho, cerca de un tercio de las principales series de vehículos eléctricos analizadas registraron índices de pérdidas superiores al 100%, lo que refuerza la necesidad de avanzar hacia esquemas de suscripción basados en datos cada vez más detallados.

Otra tendencia emergente es el concepto de “diseño para la asegurabilidad”. Aseguradoras, reguladores y fabricantes están impulsando vehículos más fáciles y económicos de reparar, especialmente en componentes críticos como las baterías, que pueden representar hasta el 40% del valor de un vehículo eléctrico nuevo. Diseños modulares, protocolos de reparación estandarizados y una mayor disponibilidad de repuestos podrían contribuir significativamente a reducir costos y mejorar la rentabilidad del seguro.

Para Swiss Re, la principal lección es que la disponibilidad de datos, la segmentación de riesgos y la reparabilidad serán factores decisivos para la sostenibilidad del seguro automotor en la era de la movilidad eléctrica. A medida que estos vehículos ganen participación en los mercados globales, incluidos los latinoamericanos, comprender sus riesgos específicos será clave para construir modelos de aseguramiento rentables y acompañar la transición hacia una movilidad más sostenible.

Fuente: Central de Noticias AndeanWire