COLOMBIA, 28 de julio de 2026. A pocos días del cambio de Gobierno nacional, la ministra designada de Educación, Viviane Morales, envió una carta al Consejo Nacional de Educación Superior (CESU) solicitando suspender el proceso de elección del representante ante el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad Nacional de Colombia.
El motivo central de la petición radica en la denuncia de supuestas irregularidades jurídicas e institucionales en la conformación de la terna para seleccionar al delegado del CESU, órgano que participa en el máximo cuerpo colegiado de la universidad pública más importante del país. Este proceso corresponde a la designación del sucesor en la plaza que dejó vacante el fallecido Víctor Manuel Moncayo, quien era el representante del CESU ante el CSU.
Según la misiva firmada por Morales, las actuaciones adelantadas por el Gobierno saliente para efectuar esta designación se han caracterizado por la rapidez y no han respetado los procesos establecidos por ley. La ministra designada argumenta que estas condiciones generan incertidumbre jurídica y vulneran la legitimidad del proceso, por lo que considera que la designación debería aplazarse hasta que se instale el nuevo Gobierno encabezado por Abelardo De la Espriella.
En el documento, Morales detalla que la controversia se centra en la elección del representante mediante una terna remitida por el Consejo Nacional de Política de Ciencia, Tecnología e Innovación (CONACTI), adscrito al Ministerio de Ciencia. La normativa vigente indica que para dicha elección se debe invitar a todos los rectores del país a participar. Sin embargo, trascendió que de más de 300 rectores habilitados, sólo cuatro participaron en la votación para déterminer al representante de los rectores ante el CONACTI.
Esta situación, según dice la ministra designada, constituye un vicio sustancial que afecta la conformación válida del órgano que debe integrar la terna y compromete la legalidad de las actuaciones posteriores en el proceso de designación.
Morales también hace énfasis en que la importancia que tiene el representante del CESU en el CSU trasciende un periodo de Gobierno y puede influir en decisiones estratégicas para la universidad, incluyendo asuntos como la constituyente universitaria. Por ello, argumenta que es prudente aplazar la decisión para que los nuevos representantes del Ejecutivo, que asumirán próximamente, puedan participar en este nombramiento.
El proceso de elección cuenta con tres candidatos preseleccionados: el médico Saúl Franco, miembro de la Comisión de la Verdad; el filósofo Darío Restrepo, exdirector técnico de la misión de descentralización; y el antropólogo Darío Fajardo, quien fue viceministro de Desarrollo Rural durante el Gobierno que está por concluir.
La elección de este representante es clave para el futuro del máximo órgano colegiado de la Universidad Nacional, ya que influye en la dirección institucional y en temas de relevancia para la educación superior pública en Colombia.
Este llamado de la ministra designada se suma a la controversia que rodea el cierre del actual Gobierno en materia de educación y política universitaria, enfatizando la necesidad de respetar los procesos legales y de garantizar la participación del próximo Ejecutivo en las decisiones que afectan a la universidad pública.
La carta de Viviane Morales y la situación del proceso de designación fueron informadas por El Tiempo en su reporte publicado el 27 de julio de 2026.
Redacción BusinessCol
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