Continúa el debate entre la Casa de Nariño y la JEP sobre la justicia transicional en Colombia

Judicial & Legal

COLOMBIA, 6 de octubre de 2026. La discusión entre la Casa de Nariño y la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) se ha intensificado en Colombia, centrando la atención nacional sobre el futuro de la justicia transicional. La controversia inició a raíz de la propuesta de redistribuir parte de los recursos originalmente destinados a la JEP, lo que generó cuestionamientos no solo financieros sino también sobre los límites y resultados del tribunal.

El presidente Abelardo de la Espriella ha reiterado su posición de que la JEP debe limitarse a su periodo de vigencia legal hasta 2030, enfatizando que las negociaciones del acuerdo de paz con las Farc no contemplaron una libertad inmediata para los excombatientes. Durante un acto en Cesar, el mandatario destacó que su gobierno no otorgará reconocimiento político a organizaciones que operen fuera de la legalidad y anunció la preparación de iniciativas legales como un estatuto antiterrorista y una ley de sometimiento para enfrentar a grupos armados ilegales.

Por su parte, la JEP ha defendido su trabajo señalando que la Sala de Reconocimiento de Verdad ha imputado crímenes graves a 63 antiguos miembros de las Farc-EP, entre ellos varios dirigentes, por delitos que incluyen secuestro, tortura, desaparición forzada, y violencia sexual, entre otros. Esta respuesta busca garantizar la justicia para las víctimas a través del reconocimiento de los responsables.

La controversia se profundizó cuando la senadora María Clara Posada del Centro Democrático compartió públicamente una audiencia que, según ella, evidenciaría insuficiente justicia para las víctimas, un material que la JEP indicó fue divulgado sin autorización. Este hecho avivó el debate político y social en torno a la efectividad y prioridades del tribunal transicional.

El tema ha generado diversas opiniones en la opinión pública y entre actores políticos. Figuras como el expresidente Juan Manuel Santos, el exnegociador Humberto de la Calle y el excanciller Álvaro Leyva han defendido la continuidad de la JEP pero con mayor celeridad en sus decisiones para responder a las expectativas de justicia y verdad en el país.

En este contexto, el balance del Ejecutivo en cabeza del presidente de la Espriella incluyó una actualización sobre las afectaciones ocasionadas durante episodios recientes de violencia, comprometiéndose con nuevas medidas para fortalecer la seguridad y la institucionalidad tras la superación de la primera etapa de crisis.

La deliberación sobre el destino de la JEP marcará la ruta del sistema de justicia transicional en Colombia, en un momento en que la sociedad exige garantías para las víctimas y claridad en la aplicación de los acuerdos de paz.

Fuente: El Espectador, reportaje curado por pulzo.com.

Redacción ColombiaPrensa

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