Miles de colombianos protestan contra el gobierno de Abelardo de la Espriella en primera manifestación nacional

Política

COLOMBIA, 14 de octubre de 2026. Miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades colombianas la jornada del miércoles 14 de octubre en la primera protesta nacional en contra del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, que asumió con un perfil ultraderechista. La movilización fue convocada por sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y movimientos estudiantiles y tuvo como principales reclamos la mejora de las condiciones laborales, reformas en el sistema educativo y oposición a las políticas recientemente anunciadas por el Ejecutivo.

En Bogotá, capital del país, las manifestaciones congregaron a miles de ciudadanos que marcharon hasta la Plaza de Bolívar, a pesar de las condiciones climáticas adversas que incluyeron lluvias. Los bloqueos generaron desvíos y demoras en el sistema de transporte capitalino. La protesta contó con la participación de figuras destacadas del Pacto Histórico, como el excandidato presidencial Iván Cepeda, quien denunció a través de sus redes sociales una “estrategia intimidatoria” por parte del Gobierno orientada a reprimir las manifestaciones.

Otra presencia importante fue la del expresidente Gustavo Petro, quien compartió en sus redes sociales imágenes de las protestas y afirmó que la movilización representa una forma digna de enfrentar la adversidad, expresando su compromiso de continuar luchando sin miedo. Petro añadió que “el pueblo no se rinde”, en alusión a su discurso político.

Entre los convocantes al paro se encuentran la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Federación Colombiana de Educadores (Fecode), además de organizaciones universitarias y colectividades sociales que expresaron demandas relacionadas con el ámbito laboral, educativo, económico y territorial.

La protesta ocurre un día después de que el presidente Abelardo de la Espriella promulgara un decreto que modifica los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad en el marco de las manifestaciones públicas. Según lo establecido en el decreto, prioritariamente se debe privilegiar el diálogo y la mediación frente a actos de violencia, aunque esto no debe entenderse como un requisito previo para impedir la intervención de las autoridades frente a situaciones de alteración pública.

El mandatario argumentó que las modificaciones buscan fortalecer las garantías para quienes se manifiesten de manera pacífica, al tiempo que aseguran que las autoridades actúen conforme al marco legal contra quienes intenten generar caos o violencia. En su pronunciamiento, De la Espriella afirmó: “¡El derecho a protestar no está por encima del derecho a trabajar, estudiar, movilizarse y vivir en paz!”.

La movilización del miércoles se inscribe en un contexto de creciente tensión entre sectores sociales y el Gobierno actual, quienes anuncian la posibilidad de escalar las protestas hacia una huelga general si sus demandas no son atendidas. Esta primera manifestación pone a prueba la gestión del Ejecutivo, especialmente en materia de manejo de la protesta social y diálogo con actores políticos y sociales.

La convocatoria también ha sido un reflejo del poder de movilización de la oposición y de organizaciones sindicales y civiles, que rechazan las políticas y el estilo de gobierno de De la Espriella, indicando que estas acciones buscan construir un espacio de presión política y social.

Por ahora, el Gobierno se mantiene firme en defender la aplicación de las nuevas directrices de seguridad y anticipa una actuación dentro del marco legal para preservar el orden público durante las futuras movilizaciones que se puedan presentar en el país.

Redacción BusinessCol

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