- Colombia pasó de cerca de 000 anuncios activos a finales de 2023 a más de 141.000 alojamientos de renta corta en septiembre de 2026, según cifras de Asohost.
- El crecimiento de la oferta no garantiza por sí solo una mayor rentabilidad: las noches reservadas aumentaron 12%, mientras la ocupación promedio se mantuvo alrededor del 34% y la tarifa diaria promedio cayó 3,7%.
- Demanda de la zona, rentabilidad real, requisitos para operar, modelo de administración y diferenciación son algunas de las variables que conviene analizar antes de entrar a este mercado.
COLOMBIA (Octubre 15 de 2026) El mercado colombiano de rentas cortas continúa ampliándose. El número de anuncios activos pasó de aproximadamente 94.000 en diciembre de 2023 a 138.340 en junio de 2026, un crecimiento cercano al 47%. Para septiembre, Asohost reportó 141.241 alojamientos listados en plataformas digitales, llevando el aumento acumulado desde finales de 2023 a cerca del 50%.
La demanda también crece, aunque los indicadores muestran un mercado más competido. Entre julio de 2025 y junio de 2026 se registraron 12,53 millones de noches reservadas, 12% más que en el periodo anterior. Sin embargo, la ocupación promedio se ubicó en 34,4%, frente a 34,9% previamente, mientras la tarifa diaria promedio disminuyó 3,7%, de $334.483 a $322.272.
Las cifras muestran que el crecimiento de la categoría abre oportunidades, pero también obliga a evaluar con mayor detalle la viabilidad de cada proyecto. Para propietarios, inversionistas o emprendedores que contemplan ingresar a este mercado, estas son cinco variables que conviene revisar antes de tomar una decisión:
1. ¿Existe suficiente demanda en la zona?
El comportamiento nacional no necesariamente refleja lo que ocurre en cada ciudad, localidad o barrio. Antes de destinar un inmueble a rentas cortas, resulta clave analizar la oferta comparable, temporadas de mayor y menor demanda, tipo de viajero, conectividad, cercanía a zonas empresariales o turísticas y eventos que puedan modificar temporalmente la ocupación.
Más que partir únicamente de cuánto cobra una propiedad cercana, el análisis debería considerar con qué frecuencia logra ocuparse y cómo se comporta la demanda durante diferentes momentos del año.
2. ¿Las cuentas funcionan con una ocupación realista?
Una de las principales diferencias entre una proyección y el resultado final está en los costos que rodean cada reserva. Comisiones de plataformas, servicios públicos, administración, limpieza, mantenimiento, reposición de elementos y periodos sin ocupación afectan el ingreso efectivo de una propiedad.
El promedio nacional de ocupación de 34,4% demuestra por qué una proyección no debería construirse suponiendo que el inmueble permanecerá ocupado permanentemente. Además, la reducción reciente de la tarifa promedio evidencia que más oferta puede traducirse también en mayor presión sobre los precios.
3. ¿El inmueble cumple las condiciones para operar?
Antes de publicar una propiedad, también es necesario revisar las obligaciones aplicables al alojamiento turístico. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo establece que los prestadores de servicios turísticos deben inscribirse en el Registro Nacional de Turismo (RNT) antes de iniciar la prestación del servicio, requisito que incluye a las viviendas turísticas y otros tipos de hospedaje.
Además, la regulación continúa evolucionando. En 2026, MinCIT publicó un proyecto de decreto para actualizar disposiciones relacionadas con el RNT y las obligaciones de los operadores de plataformas electrónicas o digitales de servicios turísticos. Por ello, el componente regulatorio debe incorporarse desde la estructuración del negocio y no únicamente después de comenzar a operar.

4. ¿Administrará directamente o necesitará un operador?
Una propiedad puede manejarse individualmente, pero escalar el número de unidades aumenta la complejidad. Gestión de reservas, definición de tarifas, atención al huésped, limpieza, mantenimiento, disponibilidad en diferentes plataformas y seguimiento financiero requieren tiempo y procesos.
Antes de entrar al mercado conviene definir si la administración será directa o si será necesario recurrir a operadores especializados, así como calcular el impacto que esa decisión tendrá sobre los costos y la rentabilidad esperada.
La tecnología también adquiere mayor peso a medida que aumenta la operación. Sistemas de administración de propiedades, herramientas de gestión de canales, automatización y soluciones para fijación de tarifas forman parte de una oferta cada vez más amplia alrededor del sector.
5. ¿Qué hará que el viajero elija esa propiedad?
Con más de 141.000 alojamientos listados, competir únicamente por precio puede ser cada vez más difícil. Ubicación, diseño, facilidad del proceso de reserva, calidad del servicio, limpieza, comunicación, servicios adicionales y adaptación a perfiles específicos (como viajeros corporativos, familias o estadías prolongadas) pueden convertirse en elementos de diferenciación.
Esto implica definir desde el comienzo qué tipo de viajero se busca atraer y qué propuesta concreta tendrá el alojamiento frente a otras opciones disponibles en la misma zona.
Un mercado que se prepara para una nueva etapa
Estas discusiones adquieren relevancia ante las proyecciones del propio sector. Asohost estima que Colombia podría cerrar 2026 con entre 142.000 y 145.000 anuncios activos y alcanzar entre 149.000 y 155.000 en 2027, mientras la demanda anual podría ubicarse este año entre 12,8 y 13,3 millones de noches reservadas.
En ese contexto, el 7 y 8 de octubre de 2027 Bogotá será sede de la quinta edición de ExpoHost en Corferias, organizada conjuntamente por ExpoHost y Corferias. El encuentro reunirá a operadores y administradores de propiedades, anfitriones profesionales, inversionistas, desarrolladores, plataformas tecnológicas, proveedores y otros actores vinculados con los nuevos modelos de alojamiento.
“El crecimiento de la oferta demuestra el interés que existe alrededor de este mercado, pero también eleva el nivel de competencia. Antes de entrar, es cada vez más importante entender la demanda, hacer las cuentas con escenarios realistas, conocer las reglas y definir cómo se va a operar y diferenciar la propiedad. La siguiente etapa del sector estará marcada no solo por cuántas unidades se incorporen, sino por la capacidad de gestionarlas de manera sostenible”, señaló Lina María Roa, cofundadora de ExpoHost.
Con una oferta que creció cerca de 50% en menos de tres años, entrar al mercado de rentas cortas exige hoy algo más que disponer de un inmueble. Analizar dónde está la demanda, cuánto puede generar realmente la propiedad, cuáles son las obligaciones para operar y cómo diferenciarse frente a una oferta creciente son decisiones que pueden determinar la viabilidad del negocio antes de recibir la primera reserva.
Fuente: Central de Noticias AndeanWire