COLOMBIA, 13 de agosto de 2026. Las labores de búsqueda y rescate en el departamento del Chocó llegaron a su fin tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia el pasado 10 de agosto, según reportó la gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi. Mientras tanto, otras regiones como Cali y Pereira continúan con operativos para localizar a personas desaparecidas entre los escombros. Esta decisión coincide con anuncios internacionales de apoyo para atender la emergencia en el país, entre ellos los ofrecidos por Israel y Ecuador.
La gobernadora Córdoba-Curi afirmó que se cerró formalmente la fase de búsqueda y rescate en Chocó ante el Puesto de Mando Unificado departamental y la Sala de Crisis Nacional, y solicitó que los recursos usados en esa región sean redirigidos a zonas que aún requieren la intervención. Agradeció la labor de rescatistas y unidades caninas que trabajaron incansablemente para salvar vidas, subrayando que la tarea continúa pese al cierre de esta etapa en su territorio.
En paralelo, la Defensoría del Pueblo alertó que en Chocó no se ha realizado un censo oficial de damnificados, lo que dificulta dimensionar la magnitud real del impacto del sismo. La entidad mostró inquietud por las discrepancias entre cifras nacionales y regionales y destacó la situación crítica del Hospital San Francisco de Asís de Quibdó, que registra una sobreocupación del 160 %. Asimismo, los albergues habilitados presentan condiciones precarias, dificultando la atención de las necesidades básicas de las familias afectadas.
A la fecha, según reportes oficiales, el terremoto dejó un balance preliminar de 265 muertos, 3.494 heridos y 496 desaparecidos, con más de 53.000 personas afectadas y cerca de 26.000 familias damnificadas. La emergencia económica declarada por el Gobierno nacional busca facilitar la movilización de recursos para la reconstrucción de infraestructura hospitalaria, educativa, vial y habitacional.
Desde la comunidad internacional, Israel anunció el envío inmediato de una misión de ayuda para apoyar a Colombia en la atención integral tras el terremoto. En un comunicado oficial, el primer ministro Benjamín Netanyahu expresó solidaridad con las víctimas, aunque no se especificaron detalles sobre la composición o alcance del equipo de asistencia.
Ecuador, por su parte, inició una campaña de donaciones con centros de acopio humanitario en Quito y Guayaquil, recopilando alimentos no perecederos, artículos de higiene, colchonetas, carpas y otros insumos esenciales. Además, ofreció a Colombia el despliegue de 47 rescatistas especializados, unidades caninas y equipamiento con autonomía operativa para siete días, producto de la colaboración entre Bomberos Quito y las autoridades ecuatorianas.
Las autoridades colombianas han extendido medidas de emergencia, como el toque de queda en Cali, que busca facilitar la movilidad de organismos de socorro y mantener el orden público en medio de la crisis. La ciudad permanece bajo estado de calamidad pública y alerta roja hospitalaria, con un refuerzo en la presencia de fuerzas militares especialmente en las comunas más afectadas.
De igual manera, en Pereira, el cuerpo de Bomberos de Medellín recuperó dos cuerpos en un edificio colapsado, mientras sus unidades caninas y especialistas continúan en la zona a la espera de retomar labores de búsqueda. Pese a que las primeras 72 horas tras el sismo marcan una significativa reducción en las posibilidades de encontrar sobrevivientes, las autoridades mantienen abierta la esperanza y los operativos intensivos.
Por otro lado, el Ministerio español de Asuntos Exteriores informó que 12 ciudadanos españoles siguen sin ser localizados luego del sismo. España ha movilizado un paquete inicial de ayuda humanitaria valorado en un millón de euros, que contempla provisión de refugios, kits de agua y saneamiento, y apoyo para el personal sanitario.
Adicionalmente, el Servicio Geológico Colombiano desmintió rumores sobre la predicción de una “gran réplica” y reiteró que, actualmente, no existen métodos científicos que permitan anticipar con precisión cuándo o dónde ocurrirá un sismo o réplica específica, exhortando a consultar fuentes oficiales para evitar desinformación.
En términos de reconstrucción, el Gobierno ha establecido prioridades para la rehabilitación de la infraestructura afectada, entre hospitales, viviendas, centros educativos, vías y aeropuertos. Este desafío adquiere particular relevancia frente a las restricciones fiscales actuales que incentivan la reducción del gasto público, presentando un reto para las autoridades en la gestión de los recursos y la coordinación de la respuesta.
La cooperación internacional y la movilización interna continúan siendo fundamentales para atender la emergencia, garantizar la atención sanitaria, recuperar desaparecidos y restablecer servicios básicos en las comunidades más golpeadas por el terremoto.
Redacción ColombiaPrensa
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