COLOMBIA, 16 de septiembre de 2026. La Corte Suprema de Justicia de Colombia se encuentra en una etapa decisiva para seleccionar a los cinco nuevos magistrados que integrarán la Sala de Instrucción, el órgano encargado de investigar y acusar a los miembros del Congreso en casos judiciales relevantes. El proceso se desarrolla con la expectativa de alcanzar un consenso entre los magistrados que componen la Sala Penal, previo a la sesión de la Sala Plena programada para el jueves 17 de septiembre.
La Sala de Instrucción fue creada el 18 de enero de 2018 mediante un acto legislativo que buscaba fortalecer la separación de funciones en el ámbito judicial y garantizar el derecho a la doble instancia. Desde su constitución, ha estado conformada por seis magistrados, cinco de los cuales cumplirán su periodo el próximo 8 de octubre de 2026, fecha que marca la necesidad de un rápido reemplazo para evitar vacancias que comprometan los procesos en curso.
Este organismo tiene a su cargo la conducción de investigaciones complejas sobre casos de corrupción y otros delitos relacionados con altos cargos públicos, por lo cual su continuidad y estabilidad son fundamentales para la administración de justicia. En caso de no completar la renovación a tiempo, se advierte la posibilidad de que los despachos especializados queden sin la dirección necesaria, lo que podría derivar en una congestión judicial y en la designación de conjueces para no afectar los términos legales de los procesos.
La Sala Plena, integrada por la totalidad de los magistrados de las salas especializadas, tiene la responsabilidad de formalizar la elección de los nuevos magistrados. Sin embargo, de no lograrse un acuerdo durante la sesión del 17 de septiembre, se contempla una segunda oportunidad para realizar esta elección el 1 de octubre, con la ventaja de que los actuales magistrados aún se encontrarán en funciones, lo que daría margen a una decisión consensuada sin prisa inmediata.
Desde semanas previas, los magistrados han evaluado las hojas de vida de los aspirantes, tomando en cuenta su formación profesional, experiencia y competencias jurídicas. No obstante, fuentes internas destacan también la importancia de su capacidad para trabajar en equipo, derivado de previas diferencias y enfrentamientos entre integrantes de la actual Sala de Instrucción, algunos de los cuales han tenido repercusiones en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.
Estas tensiones internas se evidenciaron, por ejemplo, en las solicitudes de investigación contra la magistrada Cristina Lombana por presuntas irregularidades en la investigación a la senadora Martha Peralta, caso que Lombana ha negado categóricamente, indicando que su actuación ha estado avalada por la justicia y que ha sido objeto de ataques reiterados por parte de sus colegas.
Con estos antecedentes, la Corte Suprema busca garantizar que la nueva Sala de Instrucción funcione con un equipo cohesionando que favorezca un trabajo armónico, respetuoso y colaborativo entre los despachos. Esta medida responde al interés de evitar conflictos que puedan perjudicar el avance de las investigaciones y la credibilidad del máximo tribunal del país.
El proceso de selección, de trascendental importancia para la institucionalidad judicial colombiana, también ha incluido audiencias públicas con los aspirantes y entrevistas personales realizadas por los magistrados actuales. Con ello, se espera que la elección de los nuevos magistrados se realice con la mayor transparencia y responsabilidad posibles, manteniendo la operatividad y fortaleza de la Corte Suprema en sus funciones.
Fuente: Semana
Redacción ColombiaPrensa
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