COLOMBIA, 15 de septiembre de 2026. El presidente Abelardo de la Espriella anunció medidas urgentes para enfrentar la severa crisis fiscal que afecta a Colombia, heredada del gobierno anterior. En un diagnóstico detallado, De la Espriella señaló que su administración recibió un presupuesto con un marcado desbalance financiero y una creciente deuda pública que amenazan la estabilidad económica del país.
El mandatario indicó que durante los cuatro años de la administración de Gustavo Petro, el déficit fiscal alcanzó un récord histórico del 9,4% del PIB, superando incluso el desequilibrio observado en la pandemia por Covid-19. Según De la Espriella, el gasto público siguió aumentando sin respaldo de ingresos suficientes, lo que obligó a financiar el déficit con una deuda en ascenso y cargas financieras cada vez mayores.
El presidente calificó de “ilegales” las decisiones del gobierno anterior y afirmó que dejaron al país “al borde del abismo”. En este contexto, su equipo económico presentó el llamado “presupuesto de la verdad” para 2027, que incluye obligaciones y cifras no reportadas previamente, con un monto total de 635 billones de pesos (aproximadamente 206.000 millones de dólares), de los cuales el 44% se financiaron con deuda.
De forma ilustrativa, De la Espriella explicó que por cada 100 pesos del presupuesto, 24 pesos se destinan al pago de la deuda, mientras que solo 14 quedan para invertir en las necesidades del país. Esta realidad, dijo, exige ajustes drásticos para recuperar la sostenibilidad fiscal.
Plan de austeridad y recorte de gasto
Para enfrentar el déficit, el gobierno descartó aumentar impuestos y en cambio anunció un plan de austeridad que contempla recortar 17,4 billones de pesos (cerca de 5.630 millones de dólares) principalmente limitando compra de bienes y servicios y frenando proyectos de inversión no prioritarios. “Cada peso de los colombianos debe tener justificación”, puntualizó De la Espriella.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, indicó que para financiar el presupuesto de 2027 también planifican captar 27.000 millones de dólares a través de deuda externa, una cifra que más que duplica la emisión prevista para el año actual. No obstante, agencias calificadoras como Fitch Ratings alertaron sobre la dificultad para colocar estos bonos en el mercado internacional y los riesgos asociados a la mayor exposición a las variaciones de las tasas globales.
Impacto en calificación crediticia y desafíos parlamentarios
En diciembre de 2025, Fitch rebajó la nota crediticia de Colombia a categoría especulativa (BB) señalando la dificultad para financiar el gasto creciente sin afectar la sostenibilidad de la deuda. La agencia destacó que, sin medidas de ajuste adecuadas, la presión sobre la calificación podría aumentar.
De la Espriella enfrentará la tarea de consolidar fiscalmente un país que, además de la crisis presupuestal, debe afrontar la reconstrucción de zonas afectadas por recientes desastres naturales. La relación con el Congreso, que tiene plazo hasta el 20 de octubre para modificar o aprobar el proyecto de ley presupuestal, es vista como un elemento clave, dado que un fracaso en las negociaciones podría implicar la aplicación del presupuesto por decreto presidencial.
Relaciones internacionales y financiación
Un factor favorable para el nuevo gobierno es el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos, que se había enfriado durante la administración anterior. El respaldo de figuras como Donald Trump y la sintonía política facilitarían la llegada de inversión extranjera y créditos con organismos multilaterales. Sin embargo, el gobierno descartó solicitar un rescate financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI) por el momento.
Esta información fue reportada por El Observador (https://www.elobservador.com.uy) el 15 de septiembre de 2026.
Redacción ColombiaPrensa
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