Defensora del Pueblo cuestiona al presidente Abelardo de la Espriella por portar un arma durante sus recorridos

Gobierno

COLOMBIA, 25 de septiembre de 2026. Iris Marín, defensora del Pueblo, expresó críticas públicas hacia el presidente Abelardo de la Espriella por portar un arma corta visible en sus recorridos por el país, señalando que esta imagen lo muestra más como un combatiente que como jefe de Estado. La funcionaria manifestó que esta simbología remite a la violencia y a la muerte y contradice la representación que debe tener la Presidencia como garante de la vida, la Constitución y la protección ciudadana.

Durante una entrevista con Noticias Caracol, Marín indicó que el porte visible del arma contribuye a transmitir una imagen de beligerancia, como si el presidente estuviera en medio de un conflicto armado junto con los combatientes y no por encima de ellos liderando el país. La defensora del Pueblo enfatizó que, aunque las operaciones militares pueden ser necesarias, estas no son deseables ni deben definirse como la representación principal de la autoridad presidencial.

Además de esta declaración, Iris Marín analizó la situación de orden público en varias zonas del Caribe, especialmente en Santa Marta, afectada recientemente por un paro armado atribuido a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas como los Pachenca. La defensora advirtió que el levantamiento del paro armado no debe interpretarse como una tregua o un retraso definitivo de la estructura ilegal, sino como una represalia puntual frente a las operaciones militares realizadas por la fuerza pública.

Desde diciembre de 2025, la Defensoría del Pueblo tiene vigente una alerta temprana para 21 municipios en los departamentos de Magdalena, La Guajira y Cesar, debido a la disputa territorial entre grupos armados que afecta a la población civil. En ese contexto, Marín destacó que la presencia militar puede generar resultados inmediatos y efectos positivos en la tranquilidad comercial, pero no representa una solución estructural capaz de erradicar el dominio de estas organizaciones armadas.

En su intervención, también aclaró que la extorsión territorial persiste, en formas que van más allá de los cobros directos, incluyendo la exacción – un mecanismo donde los comercios deben pagar cuotas periódicas similares a impuestos a estos grupos criminales para poder operar sin ser atacados. La defensora advirtió que iniciativas de seguridad y confinamiento de delincuentes no eliminan automáticamente estas prácticas.

Sobre el alcance de Los Pachenca, la Defensoría calificó su presencia como “hegemónica” y sostenida en municipios como Santa Marta, Ciénaga y Dibulla. Se mencionaron además disputas con el Clan del Golfo por la consolidación territorial, con efectos en áreas del Cesar como Fundación, Pueblo Bello y Valledupar.

En cuanto a recomendaciones, Iris Marín propuso complementar la acción militar con políticas sociales y de desarrollo territorial que incluyan aceleración de proyectos para los pueblos indígenas (Pedet), prevención del reclutamiento de jóvenes, atención a la violencia sexual contra mujeres indígenas y fortalecimiento de la protección a comunidades vulnerables para reducir riesgos derivados de las dinámicas de violencia.

La información fue reportada originalmente por Infobae el 25 de septiembre de 2026.

Redacción ColombiaPrensa

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