JEP ordena creación de espacios de memoria en sitios vinculados a la toma del Palacio de Justicia

Judicial & Legal

COLOMBIA, 14 de agosto de 2026. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) decretó medidas cautelares para la creación de espacios de memoria relacionados con la toma y retoma del Palacio de Justicia ocurrida en noviembre de 1985. La orden busca resguardar la memoria de las víctimas y resignificar los lugares implicados en estas graves violaciones de derechos humanos, en un hecho que marcó profundamente la historia judicial y social del país.

La JEP estableció que sitios emblemáticos en Bogotá como la Casa del Florero, las caballerizas del Cantón Norte y el Cementerio del Sur sean destinados a la dignificación y educación histórica de lo sucedido durante los días 6 y 7 de noviembre de 1985. Estas medidas fueron adoptadas en respuesta a una solicitud formulada por Helena Urán, académica e hija de Carlos Horacio Urán, magistrado auxiliar del Consejo de Estado asesinado durante los hechos.

Resignificación y memoria en la Casa del Florero

La Casa del Florero fue utilizada como centro de interrogatorios, torturas y clasificación de víctimas durante la toma y retoma del Palacio de Justicia. La JEP ordenó consolidar y mantener de manera permanente la Sala “6 y 7 de noviembre de 1985” dentro de este espacio como un lugar que relate y resignifique la tragedia. Esto incluye la implementación de recorridos pedagógicos en las áreas que fueron usadas por la fuerza pública y la instalación de placas con mensajes que reconstruyan la memoria de los hechos, tales como “Aquí los vi entrar”, “Aquí los dividieron” y “Aquí les hicieron daño”.

Memoria histórica en el Cantón Norte

El Cantón Norte, en especial sus caballerizas, fue identificado por la JEP como escenario de graves violaciones a los derechos humanos relacionadas con la toma del Palacio de Justicia. Allí se perpetraron crímenes contra sobrevivientes que se encuentran en un estado de silencio y abandono institucional. La JEP ordenó la instalación de una placa conmemorativa para dejar constancia visible de estos crímenes, garantizando que quienes transiten por el lugar conozcan su significado histórico. Además, debe diseñarse e instalarse al menos cuatro murales de memoria histórica en espacios visibles del Cantón, para resignificar simbólicamente estos hechos.

En el mismo sentido, se estableció la creación de una cátedra obligatoria de derechos humanos y memoria histórica sobre estos hechos, dirigida a escuelas de formación de la fuerza pública, con el fin de fortalecer una cultura institucional acorde con el respeto a los derechos fundamentales.

Reconocimiento y dignificación en el Cementerio del Sur y Parque Villamayor

El Cementerio del Sur y el Parque Villamayor fueron utilizados como fosas comunes para las víctimas del holocausto del Palacio de Justicia. Actualmente, el lugar constituye un punto de interés forense para la búsqueda de personas desaparecidas. La JEP ordenó la creación de murales conmemorativos y exposiciones que reflejen la historia y memoria de estos espacios, vinculándolos a los hechos ocurridos en noviembre de 1985.

Estas acciones tendrán el acompañamiento de la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Jurídica, la Consejería de Paz, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, en coordinación con las víctimas y las oficinas asesoras de la JEP.

Incorporación de memoria en museos de las Fuerzas Militares

Para fortalecer una memoria histórica institucional, la JEP ordenó que las Fuerzas Militares incorporen de manera permanente en sus museos exposiciones relacionadas con los hallazgos de las comisiones de la verdad y los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso del Palacio de Justicia. El Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional liderarán estas iniciativas, junto con la Oficina Asesora de Memoria Institucional, la Oficina de Justicia Restaurativa y el Centro Nacional de Memoria Histórica.

Estas medidas, que deben ejecutarse en términos de tres a seis meses, pretenden contribuir a reconstruir la memoria colectiva, garantizar la dignificación de las víctimas y educar a la sociedad sobre uno de los episodios más dolorosos en la historia reciente de Colombia.

La JEP continuará acompañando estos procesos que son fundamentales para la justicia transicional y la paz en el país.

Redacción ColombiaPrensa

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