COLOMBIA, 28 de julio de 2026. El Gobierno de Nicaragua revocó el 24 de julio el nombramiento del diplomático Harold de Jesús Delgado como embajador en Colombia, en un acto que refleja las tensiones políticas entre ambos países ante las nuevas directrices del próximo gobierno colombiano de Abelardo de la Espriella.
La revocatoria fue oficializada por medio de un acuerdo presidencial publicado en el diario oficial La Gaceta, que dejó sin efecto la designación de Delgado para la embajada en Bogotá. Este cargo le había sido asignado desde febrero de 2024.
El anuncio se produjo semanas después de que el designado ministro de Relaciones Exteriores colombiano, Omar Bula Escobar, afirmara que bajo la administración de Abelardo de la Espriella Colombia no mantendrá embajadas en Nicaragua ni en Cuba. En una entrevista con Noticias Caracol, Bula Escobar explicó que esta decisión corresponde a una posición clara de no apoyar regímenes que considera dictatoriales.
“Para mí, una embajada en una dictadura, y he sido muy crítico desde mis labores en Naciones Unidas, legitima la dictadura”, aseguró el designado canciller, evidenciando un giro en la política exterior colombiana respecto a estos países.
Relaciones bilaterales marcadas por tensiones previas
Las relaciones diplomáticas entre Colombia y Nicaragua ya presentan tensiones desde años anteriores, incluyendo una disputa ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la delimitación de la plataforma continental en el mar Caribe. En 2024, el entonces presidente colombiano Gustavo Petro manifestó su apoyo a la escritora nicaragüense Gioconda Belli tras la expropiación de su vivienda en Managua y comparó al presidente sandinista Daniel Ortega con el dictador chileno Augusto Pinochet.
Como respuesta, Ortega utilizó expresiones fuertes contra Petro, calificándolo de “basura”, “traidor” y “agente del imperio yanqui”, además de señalar que dirige un “Estado cómplice del narcotráfico”. Posteriormente, en 2023, el gobierno nicaragüense calificó de “intervencionista” la postura colombiana frente al cierre de la Universidad Centroamericana en Managua.
Nuevo rumbo en la política exterior colombiana
El anunciado retiro de las embajadas en Cuba y Nicaragua forma parte de una política exterior renovada que prioriza los vínculos con países que compartan valores democráticos y visión occidental, según explicó Bula Escobar. Para los países con los que existan discrepancias graves, sobre todo en materia de derechos humanos, planteó que las relaciones serán “pragmáticas, pero siempre positivas”.
En contraste, el canciller designado señaló la intención de mantener una relación constructiva con Venezuela, resaltando el potencial conjunto de ambos países en recursos naturales y talento humano, así como la cooperación para abordar temas fronterizos y combatir el crimen organizado regional, en alianza con Estados Unidos.
Bula Escobar también hizo énfasis en que los cambios en la política venezolana no serán inmediatos debido a las profundas raíces del socialismo del siglo XXI y las transformaciones políticas de la región.
Esta definición anticipa un rediseño selectivo de la política exterior colombiana que, según el nuevo gobierno, buscará un equilibrio entre principios democráticos y pragmatismo en la gestión de las relaciones internacionales.
Fuente: Infobae Colombia
Redacción BusinessCol
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