COLOMBIA, 3 de septiembre de 2026. El papa León XIV sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, en la que expresó su solidaridad con el país tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó diversas regiones del territorio nacional el pasado 10 de agosto, informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Durante el diálogo, el pontífice manifestó su cercanía con las víctimas, enviando condolencias a las familias que perdieron a sus seres queridos y apoyo a las personas heridas y damnificadas. Además, destacó la labor de los equipos de rescate, voluntarios y personal humanitario desplegados en las zonas afectadas, valorando su compromiso en las labores de emergencia y recuperación.
La llamada se produjo en medio de las actividades de recuperación y reconstrucción que adelanta el Gobierno colombiano, bajo la administración de Abelardo De La Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto de 2026, pocos días antes del desastre natural. Este terremoto ha causado muertes, miles de heridos y daños materiales considerables, generando una emergencia nacional de gran magnitud.
Previamente, el papa León XIV había expresado públicamente su dolor y solidaridad con Colombia a través de un telegrama enviado por medio del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede. En ese mensaje, el pontífice lamentó profundamente las consecuencias de la tragedia, realizó oraciones por las víctimas y exhortó a la fortaleza espiritual del pueblo colombiano para superar esta crisis.
En su misiva, el Santo Padre también reconoció el esfuerzo realizado por rescatistas, voluntarios y organizaciones involucradas en la atención de la emergencia, destacando la importancia de la esperanza y la resiliencia frente a esta situación adversa.
La relación del papa León XIV con Colombia se ha caracterizado por sus llamados constantes a la paz y la reconciliación. En distintas intervenciones públicas, el pontífice ha manifestado su solidaridad con las comunidades afectadas por la violencia y ha instado a promover el diálogo y la conservación de la vida como caminos prioritarios para el país.
La llamada telefónica al presidente colombiano representa un nuevo gesto de apoyo de la Santa Sede, en momentos en que Colombia enfrenta el desafío de atender a las comunidades perjudicadas y avanzar en la reconstrucción de las zonas devastadas por el terremoto.