COLOMBIA, 29 de septiembre de 2026. La extradición a Estados Unidos de Giovani Andrés Rojas, conocido como alias Araña y cabecilla de los Comandos de Frontera, fue concretada el 25 de septiembre de 2026, culminando un proceso judicial que se había suspendido temporalmente debido a la participación del detenido como vocero en diálogos de paz con el gobierno anterior. La entrega se efectuó tras un concepto favorable emitido por la Corte Suprema de Justicia y la orden del presidente Abelardo de la Espriella el 26 de agosto de este año.
El proceso inició con la captura de alias Araña en Bogotá, en febrero de 2025, con fines de extradición requerida por una corte del sur de California, Estados Unidos, por delitos relacionados con narcotráfico y organización criminal. La Fiscalía General de Colombia lo vinculó recientemente a una investigación por 16 homicidios ocurridos en Caquetá entre 2020 y 2024, atribuyéndole presunta responsabilidad en al menos 13 de esos actos violentos.
Durante la madrugada del 25 de septiembre, se desplegó un operativo de seguridad que empezó en la cárcel La Picota, donde alias Araña quedó bajo custodia de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía Nacional. El traslado continuó hacia la estación de Policía de Los Mártires y posteriormente hacia la base militar de Catam en Bogotá, bajo estricta vigilancia y acompañamiento, incluido un helicóptero Halcón, para garantizar la seguridad y ejecución del procedimiento.
Posteriormente, se realizó una escala en Barranquilla donde el presidente Abelardo de la Espriella participó en las formalidades previas a la extradición en el Comando de la Fuerza Aérea. Finalmente, alias Araña fue entregado a la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), que continuará con su proceso judicial en ese país.
La decisión de reactivar la extradición se enmarca en la orden presidencial emitida en agosto, que involucró a otros exmiembros de estructuras armadas que habían participado en procesos de diálogo. El trámite había estado suspendido mientras alias Araña cumplía funciones como gestor de paz para el Gobierno Petro, una figura creada con el propósito de facilitar los diálogos. La finalización del proceso judicial en Colombia y la entrega a la justicia estadounidense abren una nueva etapa en materia judicial para el mismo.
Con esta extradición, las autoridades colombianas buscan fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad organizada. El traslado de alias Araña, considerado un actor relevante en la estructura criminal de los Comandos de Frontera, refleja los esfuerzos del gobierno y las autoridades judiciales para responder a los requerimientos internacionales y la justicia transnacional.
Esta acción también se enmarca en el contexto de los procesos de paz y reconciliación donde la justicia ha sido un componente central para desmantelar organizaciones criminales vinculadas con las disidencias de las Farc y otros grupos al margen de la ley, buscando garantizar la seguridad y legalidad en territorios afectados por violencia.
Según información oficial, la extradición ofrece un paso decisivo para que alias Araña responda ante la justicia por los delitos que se le imputan, especialmente relacionados con el tráfico de drogas y la violencia en regiones como Caquetá. La cooperación entre Colombia y Estados Unidos se mantiene activa en estas investigaciones y procesos judiciales, reafirmando la alianza bilateral en la lucha contra el crimen organizado.
La entrega se llevó a cabo en un ambiente de alta seguridad y bajo estrictos protocolos que garantizan la integridad del proceso. La Fiscalía continuará coordinando con las autoridades internacionales para el correcto seguimiento del caso y cumplimiento de las obligaciones legales.
Redacción ColombiaPrensa
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