COLOMBIA, 23 de septiembre de 2026. En la ciudad de Santa Marta, Magdalena, se han presentado una serie de ataques armados contra establecimientos comerciales que no acataron el paro armado de 48 horas anunciado por las Autodefensas Conquistadoras Unidas de la Sierra Nevada (Acsn), también conocidas como Los Pachenca. Estas acciones violentas, registradas en videos difundidos por medios regionales y redes sociales, incluyen disparos y quema de vehículos, lo que ha aumentado la preocupación y el temor entre las comunidades de esta zona del Caribe colombiano.
El anuncio del paro armado se dio luego de una operación militar realizada el 21 de septiembre que dejó un saldo de siete personas fallecidas, entre ellos alias Cholo, considerado uno de los principales cabecillas y segundo al mando de la organización. El presidente Abelardo de la Espriella calificó esta operación como un golpe importante contra la estructura criminal y dispuso una presencia directa en la región para evaluar la situación y asegurar la protección de la población civil.
En respuesta a la crisis de seguridad, el Gobierno nacional, liderado por De la Espriella, ha desplegado unidades de la Fuerza Pública en Santa Marta y anunció la militarización de la zona. El mandatario presidió personalmente operativos y recorrió sectores afectados para verificar el estado de la seguridad y coordinar acciones para evitar bloqueos, ataques y restricciones ilegales a la circulación. Se han reforzado los corredores viales, zonas comerciales y puntos de acceso a la ciudad, en especial en la Troncal del Caribe y la Zona Bananera.
El paro armado impuesto por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada incluye la orden de cierre de establecimientos comerciales durante el periodo anunciado, lo cual ha sido acompañado de amenazas expresadas en videos donde hombres armados en motocicletas intimidan a comerciantes y realizan disparos contra las tiendas que permanecen abiertas. Estos hechos han provocado conmoción entre los habitantes y demandan una vigilancia especial para prevenir mayores afectaciones al comercio, turismo y transporte en el departamento.
Las autoridades continúan con la investigación y seguimiento de las acciones violentas desde la operación que terminó con la muerte de alias Cholo, quien, según la Policía, era responsable de las finanzas del grupo armado. Tras este suceso, se reportaron capturas y abatimientos de otros integrantes de la organización, mientras que el control territorial y el orden público permanecen en estado de alerta máxima.
El Gobierno ha reiterado su compromiso de no permitir que grupos armados ilegalmente limiten las libertades y derechos de los ciudadanos mediante el terror. El presidente De la Espriella enfatizó que su administración trabajará para restaurar la seguridad y normalidad en Magdalena, apelando a la acción conjunta entre la Fuerza Pública y las autoridades civiles para enfrentar los retos derivados del conflicto en esta región.
Redacción ColombiaPrensa
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