COLOMBIA, 27 de octubre de 2026. El presidente Abelardo de la Espriella enfrenta su primera gran prueba política en el Congreso al buscar apoyo para un ajuste fiscal que supere el 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) con el objetivo de contener el déficit y recuperar la confianza de los inversionistas.
Este plan se presenta como fundamental para asegurar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y evitar un déficit fiscal que, según el gobierno, podría superar el 9 % del PIB si no se adoptan las medidas necesarias.
De la Espriella, quien ganó la presidencia con la promesa de romper con los partidos tradicionales y la política transaccional que suele caracterizar la coalición de gobiernos en Colombia, ahora necesita de esos mismos partidos para aprobar el paquete de recortes en gastos que busca el gobierno.
La situación se complica tras la destitución reciente de Rodrigo Lara, político encargado del Ministerio del Interior, y principal enlace entre el Ejecutivo y el Congreso, tras un error administrativo relacionado con la aprobación del presupuesto para 2027 que derivó en la expedición de este por decreto. Su reemplazo, Alejandro Ordóñez, es un conservador con posturas ideológicas marcadas que podrían dificultar la construcción de consensos.
El senador Andrés Forero, del partido Centro Democrático, ha expresado dudas sobre la capacidad del nuevo ministro para facilitar acuerdos, señalando la importancia de un liderazgo que genere puentes y propicie el diálogo en el escenario legislativo.
La denominada “ley de rescate”, como la ha llamado el presidente De la Espriella, apuesta por ajustes mediante la reducción del gasto público en lugar de incrementar impuestos. Además, el gobierno tiene previsto acudir a prestamistas multilaterales para reducir los cerca de 28.000 millones de dólares en endeudamiento externo proyectados para el próximo año.
La trayectoria de Ordóñez, marcada por oposiciones a temas como el matrimonio igualitario y la ampliación de derechos LGBT, así como declaraciones polémicas consideradas por muchos como confrontacionales, añade incertidumbre sobre su rol en la negociación con los distintos sectores del Congreso.
Si bien se estima que el ajuste fiscal propuesto pudiera tener apoyo en el Congreso debido a la gravedad del problema fiscal, expertos señalan que aumentos en impuestos enfrentarán mayores resistencias que harán necesaria una nueva ronda de debate y posibles ingresos para el erario en 2027.
Los activos financieros colombianos habían tenido un repunte luego de la elección de De la Espriella, sustentado en expectativas sobre la disciplina fiscal. Sin embargo, la recuperación ha perdido fuerza ante crecientes dudas sobre la concreción del ajuste planteado por el gobierno.
En este contexto, la capacidad política del mandatario para construir mayorías será determinante para la aprobación del paquete fiscal que busca equilibrar las cuentas públicas en un escenario complejo y con implicaciones directas para la estabilidad económica y la confianza de los inversionistas internacionales.
Redacción ColombiaPrensa
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