COLOMBIA, 30 de julio de 2026. La Defensoría del Pueblo de Colombia ha solicitado a la Cancillería del país intervenir de manera urgente ante las autoridades venezolanas por el secuestro del sacerdote colombiano Samuel Enrique Salazar Soto, hecho ocurrido el 26 de julio en Capacho Viejo, estado Táchira, Venezuela.
El religioso, que forma parte del Consejo Nacional de Paz, Reconciliación, Convivencia y No Estigmatización y es defensor de los Derechos Humanos, fue abordado por hombres armados, y desde entonces no se tiene información sobre su paradero, según ha reportado la Defensoría.
Ante esta situación, la entidad protectora de los derechos humanos en Colombia manifestó su preocupación y expresó un llamado a las autoridades diplomáticas para que se activen las acciones necesarias que permitan localizar al sacerdote y asegurar su regreso seguro.
“Hemos instado de manera oficial a la @CancilleriaCol para que realice las gestiones diplomáticas correspondientes ante la República Bolivariana de Venezuela, conducentes a que se desplieguen, con carácter urgente, todas las acciones necesarias para lograr su ubicación y garantizar su retorno seguro”, afirmó la Defensoría del Pueblo.
Además, la institución pidió la pronta liberación del padre Salazar Soto e hizo un llamado a sus captores para que respeten su vida y se abstengan de causarle daño.
Finalmente, la Defensoría expresó su solidaridad con la familia del sacerdote, así como con las organizaciones sociales y sectores que trabajan en pro de la paz, quienes esperan su regreso sano y salvo.
Este llamado se produce en un momento sensible para la agenda de derechos humanos y relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela, resaltando la importancia de una colaboración diplomática efectiva para resolver situaciones de riesgo que involucren a ciudadanos colombianos fuera del territorio nacional.