COLOMBIA, 29 de octubre de 2026. El ministro de Justicia e Interior encargado, Iván Cancino González, salió a defender la gestión del gobierno de Abelardo De la Espriella y a responder las críticas del expresidente Ernesto Samper, centradas en la administración de problemas históricos del país.
A través de una declaración pública, Cancino enfatizó que no es justo atribuir al actual Ejecutivo el peso de dificultades que Colombia ha enfrentado durante décadas. “Aceptamos el debate sobre la gestión del Gobierno nacional; es más, se lo agradecemos. Este país necesita discusiones serias, con argumentos y con memoria, pero lo que no podemos aceptar sin más es que pretenda pasársele al presidente Abelardo de la Espriella la cuenta de cobro de todos los problemas que Colombia viene arrastrando desde hace décadas”, indicó.
El ministro admitió la importancia de que el gobierno se someta al escrutinio público e invitó a que las críticas se basen en argumentos y en la comparación objetiva con gestiones previas, subrayando que en cerca de cien días no se pueden resolver problemas que otros gobiernos no superaron en años. “Critíquenos con toda la dureza que considere necesaria, pero mida con la misma vara y permita que los resultados hablen”, expresó Cancino.
Enfoque en orden público y derechos humanos
Sobre la situación en materia de seguridad y el tratamiento del proyecto de estatuto antiterrorista, Cancino señaló que la lucha contra las organizaciones criminales debe hacerse sin desconocer los derechos fundamentales. “¿Quiere hablar de seguridad? Hablemos de seguridad, pero de los colombianos que viven amenazados por la extorsión, de los niños reclutados y de las comunidades sometidas al terrorismo. Si le preocupa el estatuto antiterrorista, debatamos su contenido, porque combatir con firmeza a los violentos no significa desconocer los derechos humanos. Por el contrario, este estatuto los protege y los blinda”, afirmó.
Memoria histórica y responsabilidad política
En su defensa, el ministro también recordó el contexto político de otros gobiernos, haciendo énfasis en el del expresidente Ernesto Samper. “¿Quién más que yo para saber que su gobierno estuvo marcado por una de las mayores crisis políticas de nuestra historia reciente: el Proceso 8.000, relacionado con la financiación de la campaña presidencial de 1994 con dineros del narcotráfico? Ese episodio forma parte de la historia de Colombia y no puede desaparecer de la discusión cuando se habla de responsabilidad política”, sostuvo.
Finalmente, Cancino recalcó que el gobierno actual no llegó a administrar los problemas sino a enfrentarlos, con el objetivo de recuperar la autoridad del Estado y mantener un diálogo abierto con los ciudadanos para enfrentar las dificultades del país.