COLOMBIA, 28 de agosto de 2026. Sergio Díaz-Granados, presidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), emitió una alerta sobre las repercusiones económicas que tendrá en Colombia la reciente caída del dólar frente al peso colombiano. Díaz-Granados advirtió que esta depreciación será especialmente fuerte para el sector primario, que incluye a los sectores exportador y agroindustrial, y que por ello el país debe prepararse para enfrentar los retos económicos derivados de esta fluctuación.
Según Díaz-Granados, la caída del dólar en Colombia afecta de manera directa la competitividad internacional de los productos colombianos, al abaratar la moneda nacional en términos reales del dólar, lo que incide negativamente en los ingresos del sector exportador y la cadena agroindustrial. La apreciación nominal del peso, según el presidente de CAF, implica un costo concreto para estos sectores estratégicos del país.
Complementando esta visión, Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, explicó que el Emisor no tiene un margen amplio de intervención directa para controlar la tasa de cambio real, que alcanzó un pico en el segundo semestre de 2022 y desde entonces ha descendido en cerca de un 33%. Además, Villar recalcó que el fenómeno actual no se debe a una depreciación general del dólar a nivel global, sino a factores propios de la economía colombiana.
La tasa de cambio real representa el precio relativo entre los bienes y servicios no transables frente a los transables internacionalmente. En contextos en los que la inflación afecta especialmente los bienes y servicios no transables, como la expansión fiscal o aumentos en el salario mínimo, esta tasa tiende a reducirse. En julio de 2026, la tasa de cambio se ubicó en un promedio de $3.118 pesos por dólar, un nivel 18 % inferior al registrado a comienzos de este año.
El gerente del Banco de la República advirtió que una solución a la pérdida de competitividad mediante políticas monetarias expansivas que incrementen la inflación solo agravaría la situación, ya que llevaría a una reducción adicional de la tasa de cambio real y a un deterioro mayor en la producción nacional frente al exterior.
Esta situación genera preocupación en los sectores económicos dependientes de la competitividad del peso frente al dólar, especialmente el agroindustrial y exportador. La caída del dólar podría afectar la exportación de productos colombianos, con impactos en la generación de ingresos y empleo en dichas áreas. El llamado a la preparación que realiza Díaz-Granados indica la necesidad de que las autoridades y los distintos actores económicos implementen estrategias para mitigar los impactos a mediano y largo plazo.
Este escenario se da en un contexto donde la economía colombiana enfrenta múltiples retos, entre ellos presiones inflacionarias y cambios en las condiciones internacionales que afectan las tasas de cambio y la competitividad. La información fue dada a conocer el 27 de agosto de 2026 en un artículo publicado por Red+ Noticias, en el cual se citan las declaraciones de ambos líderes económicos.
Redacción ColombiaPrensa
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