COLOMBIA, 9 de octubre de 2026. El presidente colombiano Abelardo de la Espriella defendió la extradición de Geovany Andrés Rojas, conocido como alias Araña, hacia Estados Unidos, en un operativo en el que participaron uniformados de Interpol y la DEA. La medida busca que el acusado enfrente cargos relacionados con narcotráfico y otros delitos graves que las autoridades colombianas le atribuyen.
De la Espriella relató una conversación que sostuvo con el candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, en la que afirmó haber destrabado una suspensión previa del proceso que impedía la extradición de Rojas. Según el mandatario, esta decisión garantiza que el acusado cumpla una condena prolongada fuera de Colombia.
Vinculación con estructura narcoterrorista
El presidente calificó a alias Araña como parte de una estructura narcoterrorista involucrada en secuestros, narcotráfico, violación de menores y homicidios. Afirmó que su extradición busca enviar un mensaje claro a organizaciones criminales para evitar que quienes enfrentan procesos judiciales se sustraigan de la justicia mediante aparentes mecanismos irregulares utilizados en el pasado.
En ese sentido, De la Espriella cuestionó la gestión del gobierno anterior frente a este caso, señalando que durante la administración de Gustavo Petro se habría protegido a Rojas con un supuesto proceso de paz para bloquear su extradición.
Operativo y petición a Estados Unidos
El mandatario indicó que su primer acto tras asumir el poder fue reactivar la extradición de alias Araña, enfatizando el estricto manejo durante su traslado, con el traslado asegurado por la DEA. Además, solicitó a las autoridades estadounidenses que se impida cualquier negociación con el extraditado y que Rojas cumpla una condena mínima de 30 años en una cárcel federal en Estados Unidos.
Aunque no se especificaron detalles sobre el proceso judicial que enfrentará en ese país, la extradición está relacionada con delitos de narcotráfico.
Encuentro previo al traslado
De la Espriella describió a alias Araña durante un encuentro previo a su traslado como una persona inicialmente agresiva y violenta, pero que mostró temor cuando sostuvo un cara a cara con el presidente. Según el relato, el acusado evitaba mirarlo, hecho que el mandatario interpretó como un reflejo del miedo que sus víctimas habrían sentido.
“Mírame, mírame. ¿Por qué no me miras? Estoy seguro de que estás sintiendo el mismo miedo que tus víctimas cuando las matabas, las extorsionabas, las asesinabas”, afirmó De la Espriella haberle dicho.
Justicia restaurativa para las víctimas
El presidente consideró que la extradición constituye una verdadera reparación para las víctimas afectadas por los crímenes atribuidos a Rojas. Resaltó que enviar al narcotraficante a cumplir su condena en Estados Unidos garantiza que no permanezca en Colombia ni acceda a acuerdos o beneficios que aminoren su pena.
“Esta es la verdadera justicia restaurativa, mandar a un delincuente que derramó tanta sangre en Colombia a una cárcel federal en los Estados Unidos para que se pudra allá”, puntualizó.
La información fue divulgada inicialmente por medios como El País Vallenato y Semana, con datos complementarios de Infobae.
Redacción ColombiaPrensa
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