COLOMBIA, 23 de septiembre de 2026. La cárcel Bellavista, ubicada en Bello, Antioquia, podría convertirse en el primer centro penitenciario de Colombia en implementar un proyecto piloto para bloquear las llamadas utilizadas en extorsión. Esta iniciativa, promovida por el representante a la Cámara por Antioquia, Simón Molina, actualmente se encuentra en evaluación por parte del Ministerio de Justicia.
La propuesta contempla la utilización de herramientas tecnológicas para inhibir las señales que permiten la comunicación extorsiva desde el interior del penal, complementadas con controles rigurosos sobre el ingreso de teléfonos celulares y un monitoreo constante de las comunicaciones dentro de la cárcel.
El objetivo es que Bellavista sirva como escenario de prueba para evaluar la efectividad de estas medidas y, de ser exitosas, puedan replicarse en otros establecimientos penitenciarios a nivel nacional. El representante Molina enfatizó la necesidad de coordinar estas acciones con la Alcaldía de Medellín y otras autoridades locales para lograr que se reduzcan progresivamente a cero las llamadas extorsivas que se originan desde este centro de reclusión.
“Hemos pedido que, en compañía de la Alcaldía de Medellín, utilicemos todas las herramientas tecnológicas necesarias para que salgan cero llamadas extorsivas desde la cárcel de Bellavista”, declaró Molina.
Además, la propuesta sugiere que el éxito del piloto no debe medirse únicamente en base al número de celulares incautados, sino en la reducción efectiva de las llamadas con fines de extorsión que logren bloquearse.
Entre 2025 y 2026 se han confiscado más de 72.000 celulares en establecimientos penitenciarios del país, un reto constante para las autoridades que intentan evitar que estos dispositivos sean usados para actividades delictivas desde las cárceles. La iniciativa del bloqueo tecnológico pretende complementar estos esfuerzos de control.
Ministerio de Justicia y su meta frente a las llamadas extorsivas
El ministro de Justicia, Iván Cancino, reconoció que una parte significativa de las llamadas extorsivas proviene de centros penitenciarios. Según algunas estimaciones, cerca del 17 % de estas llamadas se originan desde las cárceles, un porcentaje que el gobierno busca reducir hasta llegar a cero.
“La meta tiene que ser cero”, afirmó el ministro al referirse al propósito de eliminar estas prácticas delictivas desde el sistema penitenciario.
Con el piloto en Bellavista, el Ministerio podrá evaluar en un entorno controlado cómo funcionan las tecnologías de bloqueo, los procesos de seguridad y el monitoreo de las comunicaciones.
Próximos pasos para la implementación del piloto
El Ministerio de Justicia acogió la propuesta del representante Molina y analiza las condiciones para su eventual puesta en marcha. Entre los aspectos a definir están las tecnologías que se emplearán, cómo se garantizará el funcionamiento de las comunicaciones autorizadas y la definición de indicadores claros para medir los resultados obtenidos.
Esta experiencia en la cárcel Bellavista podrá servir como referencia para la adopción de medidas similares en otras cárceles del país, ampliando el alcance de la estrategia para combatir las llamadas extorsivas desde el sistema penitenciario.
Mientras la evaluación avanza, la propuesta mantiene un objetivo claro: implementar mecanismos de bloqueo de señales y controles estrictos sobre el ingreso y uso de celulares para disminuir de manera significativa, o eliminar, las llamadas extorsivas que se originan desde las cárceles.
La información fue corroborada a partir de la fuente original publicada por Teleantioquia el 23 de septiembre de 2026.
Redacción ColombiaPrensa
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